Errores al crear una página web en WordPress que pueden perjudicar tu negocio
WordPress permite poner en marcha desde una pequeña web corporativa hasta una tienda online, un portal de contenidos o una plataforma con funcionalidades específicas. La facilidad para instalar temas y plugins hace que también sea sencillo tomar decisiones que después resultan difíciles de corregir.
Una plantilla que carga demasiado código, un hosting con recursos insuficientes, una estructura de páginas improvisada o la ausencia de copias de seguridad pueden no dar problemas el primer día. Algunos fallos aparecen meses después, cuando la web tiene tráfico, está posicionada en Google o se ha convertido en una herramienta habitual para conseguir clientes.
Estos son algunos de los errores al crear una página web en WordPress que conviene evitar desde el principio.
1. Empezar a diseñar sin saber qué necesita la web
Uno de los primeros errores se produce incluso antes de instalar WordPress: comenzar por el diseño sin tener claro el objetivo del proyecto.
No necesita la misma estructura una empresa que quiere recibir solicitudes de presupuesto que una tienda online o un profesional que quiere conseguir reservas.
Antes de elegir una plantilla deberías saber:
- Qué objetivo tendrá la web.
- A qué público se dirige.
- Qué servicios o productos se van a mostrar.
- Qué páginas serán necesarias.
- Cómo se producirá el contacto o la venta.
- Si habrá blog.
- Si se trabajará el posicionamiento SEO.
- Qué funcionalidades necesitará el proyecto.
Con estas respuestas resulta mucho más sencillo decidir después qué tema, plugins y hosting utilizar.
2. Confundir WordPress.org con WordPress.com
Aunque comparten nombre, no ofrecen exactamente el mismo tipo de servicio.
Para una web empresarial en la que se quiere tener control sobre el alojamiento, temas, plugins y configuración técnica, es importante comprender qué opción se está contratando antes de empezar.
WordPress.org permite utilizar el software WordPress en un alojamiento propio, mientras que WordPress.com ofrece el servicio dentro de su propia plataforma y sus posibilidades dependen del plan contratado.
No entender esta diferencia puede llevar a elegir una solución que después limite las funcionalidades que necesita el negocio.
3. Elegir el hosting únicamente por precio
Una web puede tener un diseño excelente y funcionar mal porque el servidor no responde adecuadamente.
El alojamiento influye en:
- Velocidad.
- Estabilidad.
- Recursos disponibles.
- Bases de datos.
- PHP.
- Copias de seguridad.
- Seguridad.
- Soporte técnico.
- Capacidad para soportar aumentos de tráfico.
No significa que una web pequeña necesite contratar un servidor sobredimensionado. Significa que el alojamiento debe tener recursos adecuados para el proyecto.
No necesita lo mismo una web corporativa que WooCommerce
Una página de cinco o seis secciones tiene unas necesidades bastante diferentes de una tienda con cientos de productos, clientes conectados, búsquedas internas, carrito y procesos de compra.
Antes de contratar conviene comprobar qué incluye realmente el plan y si será posible ampliarlo cuando la web crezca.
4. Elegir una plantilla solo porque la demo es bonita
Las demostraciones de los temas WordPress están diseñadas para resultar atractivas.
Eso no significa que todos esos temas sean apropiados para cualquier proyecto.
Algunas plantillas incorporan:
- Sliders.
- Animaciones.
- Constructores propios.
- Decenas de módulos.
- Tipografías externas.
- Scripts.
- Efectos que nunca se utilizarán.
Todo ese código puede terminar complicando la gestión de una web relativamente sencilla.
Antes de escoger un tema conviene valorar:
- Rendimiento.
- Frecuencia de actualizaciones.
- Compatibilidad con WordPress.
- Compatibilidad con los plugins necesarios.
- Diseño móvil.
- Facilidad para modificarlo.
- Soporte del desarrollador.
La pregunta no debería ser únicamente cómo se ve la plantilla, sino también qué ocurrirá cuando haya que mantenerla dentro de tres años.
5. Instalar plugins para solucionar cualquier pequeño problema
Una de las ventajas de WordPress es la enorme cantidad de plugins disponibles.
También puede convertirse en un problema cuando se instala una extensión para cada pequeña necesidad.
Es habitual encontrar varias herramientas que realizan funciones similares:
- Dos plugins SEO.
- Varios sistemas de caché.
- Diferentes plugins de seguridad.
- Constructores que se solapan.
- Plugins instalados para funciones que el propio tema ya incorpora.
No existe un número concreto de plugins a partir del cual una web sea necesariamente lenta o insegura. Lo importante es su calidad, las funciones que realizan y cómo interactúan entre ellos.
Antes de instalar uno, comprueba si realmente es necesario.
Puedes ampliar este tema en el artículo de Nexo Virtual sobre plugins esenciales para WordPress.
6. Dejar instalados plugins y temas que ya no se utilizan
Desactivar un plugin no es lo mismo que eliminarlo.
Si has probado varias herramientas durante el desarrollo y finalmente no vas a utilizarlas, conviene limpiar la instalación.
Haz lo mismo con los temas innecesarios.
Una web resulta más fácil de mantener cuando contiene únicamente los componentes que realmente forman parte del proyecto.
WordPress recomienda mantener los plugins y temas actualizados, incluidos los que continúan instalados aunque no estén activos.
7. Diseñar únicamente mirando la versión de escritorio
Es fácil pasar horas trabajando en una web desde un monitor grande y comprobar el móvil únicamente cuando el proyecto está casi terminado.
Debería hacerse al revés: revisar móvil y escritorio durante todo el desarrollo.
Google utiliza la versión móvil del contenido para la indexación y el ranking mediante su sistema de mobile-first indexing.
Además, una web que simplemente «cabe» en una pantalla pequeña no tiene por qué resultar cómoda de utilizar.
Comprueba:
- Tamaño de los textos.
- Separación entre botones.
- Menú.
- Formularios.
- Tablas.
- Fotografías.
- Márgenes.
- Elementos emergentes.
- Botones de llamada o contacto.
Una web puede funcionar perfectamente con ratón y resultar incómoda utilizando el pulgar.
8. Subir fotografías directamente desde el móvil o la cámara
Una fotografía original puede tener varios miles de píxeles de ancho y un peso muy superior al necesario para mostrarla en una página.
Subir todas las imágenes tal como salen de la cámara termina aumentando innecesariamente el peso de la web.
Antes de subir una fotografía:
- Decide qué tamaño necesita.
- Recorta lo que no vaya a mostrarse.
- Reduce las dimensiones.
- Comprímela.
- Utiliza un formato adecuado.
- Pon un nombre descriptivo al archivo.
- Añade texto alternativo cuando corresponda.
No se trata de publicar imágenes de mala calidad, sino de evitar enviar al navegador muchos más datos de los que necesita.
9. Crear una navegación pensando en la empresa y no en el cliente
Otro problema frecuente aparece cuando el menú refleja la organización interna de la empresa en lugar de la forma en que busca información el usuario.
Los nombres de las secciones deberían ser fáciles de interpretar.
Un visitante no debería tener que averiguar qué significa un término interno, una sigla o un nombre comercial para encontrar el servicio que necesita.
La navegación principal debería permitir llegar con facilidad a:
- Servicios.
- Productos.
- Información de la empresa.
- Contenido importante.
- Contacto.
En una web grande también hay que trabajar categorías, páginas secundarias, migas de pan y enlazado interno.
10. Meter todos los servicios en una única página
Esta decisión suele tomarse para simplificar el desarrollo.
Se crea una página denominada «Servicios» y dentro se añaden cuatro o cinco bloques con apenas unas líneas para cada actividad.
Para una empresa con servicios claramente diferenciados puede quedarse corta.
Crear páginas específicas permite:
- Explicar mejor cada servicio.
- Resolver preguntas concretas.
- Incorporar ejemplos.
- Enlazar contenidos relacionados.
- Trabajar búsquedas específicas.
- Llevar al usuario directamente al servicio que le interesa.
La página general de servicios puede seguir existiendo como índice, pero no tiene por qué contener toda la información.
11. Publicar sin revisar el SEO básico
No es necesario realizar una campaña SEO completa antes de abrir una web, pero sí dejar bien configurados los fundamentos.
Google recomienda trabajar aspectos como una estructura lógica, URLs comprensibles, contenido útil y enlaces que permitan descubrir las páginas del sitio.
Antes de publicar revisa:
URLs
Evita direcciones difíciles de interpretar.
Encabezados
Utiliza correctamente H1, H2 y H3.
Titles
Cada página importante debería tener un título específico.
Metadescripciones
Describe correctamente el contenido de cada página.
Sitemap XML
Comprueba que exista y que incluya las URLs adecuadas.
Indexación
Revisa que no hayas dejado activada una configuración utilizada durante el desarrollo para impedir que los buscadores indexen la web.
Enlazado interno
Relaciona servicios y artículos que realmente tengan conexión entre sí.
Pensar en estos aspectos antes de publicar suele resultar mucho más sencillo que rehacer toda la estructura meses después.
12. Cambiar URLs sin preparar redirecciones
Este problema es especialmente habitual durante los rediseños.
Una página antigua:
dominio.es/servicios-web/
se convierte en:
dominio.es/diseno-web/
La antigua se elimina y nadie comprueba qué ocurre con ella.
El resultado puede ser un error 404 para usuarios que lleguen desde enlaces antiguos o desde resultados todavía conocidos por los buscadores.
Antes de cambiar URLs existentes conviene revisar:
- Si reciben tráfico.
- Si están indexadas.
- Si tienen enlaces externos.
- Qué nueva página sustituirá su contenido.
- Si corresponde realizar una redirección.
Rediseñar una web no debería significar borrar de golpe todo lo que la versión anterior había acumulado.
13. Ignorar la seguridad hasta que aparece un problema
La seguridad suele recibir atención después de sufrir el primer incidente.
Es mejor resolver lo básico desde la instalación.
WordPress recomienda mantener actualizados tanto el núcleo como temas y plugins.
También conviene:
- Utilizar contraseñas únicas.
- Reducir el número de administradores.
- Eliminar plugins que ya no se utilizan.
- Mantener HTTPS.
- Revisar los accesos.
- Proteger formularios.
- Disponer de copias de seguridad.
Un problema de seguridad no siempre se manifiesta mostrando una página hackeada. También pueden aparecer redirecciones, usuarios desconocidos, archivos modificados o comportamientos extraños.
Si ya existe una sospecha de infección, en Nexo Virtual tienen una guía específica sobre qué hacer si han hackeado una web WordPress.
14. No realizar copias de seguridad
Las copias deberían existir antes de necesitarlas.
Un backup puede resultar útil después de:
- Una actualización fallida.
- Un error humano.
- Una infección.
- Un cambio en el tema.
- Un problema de base de datos.
- Una modificación que rompe la web.
Una copia completa debe contemplar archivos y base de datos.
También hay que saber dónde se almacena y cómo se restaura.
Especialmente antes de cambios importantes, merece la pena generar una copia recuperable.
Nexo Virtual explica distintas posibilidades en su guía sobre cómo hacer un backup de una web WordPress.
15. Actualizar sin comprobar nada o no actualizar nunca
Aquí aparecen dos extremos.
El primero es dejar WordPress, temas y plugins sin actualizar durante meses o años.
El segundo consiste en pulsar todos los botones de actualización en una web crítica sin copia previa y sin comprobar después el resultado.
WordPress incorpora sistemas de actualización para núcleo, plugins y temas, y su propia documentación recomienda mantenerlos al día.
En una web empresarial es razonable adoptar un procedimiento:
- Comprobar que existe una copia reciente.
- Revisar las actualizaciones disponibles.
- Aplicarlas.
- Vaciar cachés cuando sea necesario.
- Comprobar la web.
- Probar funciones importantes.
En WooCommerce habrá que prestar especial atención al carrito, checkout y métodos de pago.
16. Pensar que la web está terminada el día que se publica
WordPress necesita mantenimiento.
No porque sea una plataforma problemática, sino porque una web está formada por diferentes componentes que evolucionan.
Con el tiempo habrá:
- Nuevas versiones de WordPress.
- Actualizaciones de plugins.
- Actualizaciones del tema.
- Cambios de PHP.
- Nuevos contenidos.
- Formularios que revisar.
- Enlaces que dejan de funcionar.
- Cambios en servicios externos.
Dejar una instalación abandonada durante años aumenta la posibilidad de encontrarse después con incompatibilidades difíciles de resolver.
Si no quieres ocuparte de esta parte, Nexo Virtual dispone de un servicio específico de mantenimiento web WordPress que incluye actualizaciones, copias de seguridad, supervisión y soporte técnico.
17. Crear una web bonita pero difícil de utilizar
El diseño no debería competir con el contenido.
Animaciones, fondos, vídeos, efectos o tipografías llamativas pueden tener sentido cuando aportan algo, pero no deberían dificultar tareas básicas.
Un usuario tiene que poder localizar:
- Qué ofrece la empresa.
- Qué ventajas tiene el servicio.
- Cómo contactar.
- Dónde está el negocio.
- Cuánto tarda un proceso, cuando sea relevante.
- Qué tiene que hacer a continuación.
Si necesita recorrer media página para descubrir a qué se dedica la empresa, el problema no se arregla añadiendo más efectos visuales.
18. No dejar claro qué debe hacer el usuario
Una página puede recibir visitas y no generar ningún resultado porque nunca invita al usuario a realizar una acción.
Cada página importante debería tener un objetivo.
Por ejemplo:
- Llamar.
- Pedir presupuesto.
- Reservar cita.
- Comprar.
- Solicitar información.
- Visitar un establecimiento.
- Descargar documentación.
Eso no significa llenar la página de botones.
Significa que, cuando el visitante termina de leer la información que necesita, debe encontrar fácilmente el siguiente paso.
19. Publicar sin probar formularios, teléfonos y botones
Un formulario puede mostrar el mensaje «enviado correctamente» y que el correo nunca llegue a la empresa.
Un botón de teléfono puede tener un número antiguo.
Una dirección puede apuntar al mapa equivocado.
Un enlace de WhatsApp puede estar mal configurado.
Antes de publicar, haz pruebas reales:
- Envía formularios.
- Comprueba la recepción.
- Pulsa los teléfonos desde móvil.
- Revisa los correos.
- Comprueba botones.
- Haz una compra de prueba si existe WooCommerce.
- Revisa los enlaces principales.
Y repite estas pruebas periódicamente.
20. Valorar el diseño y el hosting como cosas independientes
El aspecto visual es solo una parte de una web.
La experiencia final depende de cómo trabajan juntos:
- Diseño.
- Hosting.
- WordPress.
- Tema.
- Plugins.
- Contenido.
- SEO.
- Seguridad.
- Rendimiento.
- Mantenimiento.
Una agencia de diseño web no debería limitarse a entregar una página atractiva y olvidarse de todo lo demás.
Nexo Virtual trabaja proyectos WordPress teniendo en cuenta diseño, posicionamiento SEO, rendimiento y mantenimiento. Para empresas y profesionales de la zona también dispone de un servicio específico de diseño web en Linares.
Cómo evitar los errores más habituales al crear una web WordPress
No hace falta convertir cada proyecto en un desarrollo complejo.
Una web pequeña puede ser técnicamente sencilla y estar muy bien planteada.
Antes de publicar conviene comprobar cuatro áreas.
Parte técnica
- Hosting adecuado.
- WordPress actualizado.
- Tema mantenido.
- Plugins necesarios.
- HTTPS.
- Copias de seguridad.
Diseño y usabilidad
- Navegación clara.
- Móvil revisado.
- Tipografía legible.
- Formularios sencillos.
- Botones fáciles de localizar.
SEO
- URLs definitivas.
- H1 revisados.
- Titles.
- Metadescripciones.
- Sitemap.
- Indexación.
- Enlazado interno.
Negocio
- Servicios bien explicados.
- Datos de contacto correctos.
- Llamadas a la acción.
- Formularios funcionando.
- Medición de conversiones.
Preguntas frecuentes sobre errores en WordPress
¿Tener muchos plugins hace que WordPress sea lento?
No necesariamente. El rendimiento depende más de qué hacen esos plugins, cómo están desarrollados y qué recursos cargan que del número por sí solo. Aun así, conviene instalar únicamente los necesarios.
¿Es malo utilizar una plantilla WordPress?
No. Una buena plantilla puede ser una solución perfectamente válida. El problema aparece cuando se elige sin revisar rendimiento, mantenimiento, compatibilidad o necesidades reales del proyecto.
¿Qué pasa si no actualizo WordPress?
Mantener versiones antiguas puede dejar sin aplicar correcciones, mejoras y actualizaciones de seguridad. WordPress recomienda mantener actualizados el núcleo, los temas y los plugins.
¿Necesito hacer backups si mi hosting ya los hace?
Las copias ofrecidas por el hosting son muy útiles, pero conviene saber qué incluyen, con qué frecuencia se realizan, cuánto tiempo se conservan y cómo se restauran.
¿Debo pensar en SEO antes de publicar la web?
Sí. No hace falta tener terminada una estrategia completa, pero cuestiones como las URLs, arquitectura, encabezados, contenido e indexación deberían revisarse antes del lanzamiento. Google recomienda que las webs tengan una organización lógica y páginas accesibles mediante enlaces rastreables.
¿Una web responsive ya está bien optimizada para móvil?
No siempre. Que el diseño se adapte al ancho de pantalla no garantiza que los textos, botones, formularios o menús resulten cómodos desde un teléfono.
¿Tengo que contratar mantenimiento para WordPress?
No es obligatorio contratarlo. Puedes ocuparte personalmente de las actualizaciones, copias, seguridad y revisiones. Si la web es importante para el negocio y nadie se encargará regularmente de esas tareas, puede resultar práctico delegarlas.
Conclusión
La mayoría de estos errores no se notan mientras se está preparando la web.
Un hosting que se queda corto, una plantilla excesivamente pesada o una mala estructura de URLs pueden parecer problemas menores cuando todavía no hay visitas ni páginas posicionadas.
El coste aparece después, cuando hay que cambiar de servidor, rehacer partes del diseño, corregir decenas de páginas o descubrir que no existen copias de seguridad justo cuando hacen falta.
Por eso merece la pena dedicar más tiempo a las decisiones iniciales y menos a instalar herramientas por probar. Un WordPress bien planteado suele ser también más sencillo de mantener.
Y hay una comprobación especialmente útil antes de dar por terminado cualquier proyecto: usar la web como lo haría un cliente. Entrar desde el móvil, buscar un servicio, leer la información y enviar un formulario. Muchos errores que pasan desapercibidos durante el desarrollo aparecen enseguida haciendo esa prueba.